Poco después del final de la Segunda Guerra Mundial, Winston Churchill se encontraba en la Casa Blanca cuando, al parecer, tuvo una extraña experiencia.
Tras un buen baño y un vaso de whisky, se dirigió a la habitación adyacente y se encontró con nada menos que el fantasma de Abraham Lincoln.
Impávido y todavía desnudo, dicen que Churchill exclamó: "Buenas noches, señor presidente. Al parecer me tiene en una situación de desventaja".
El espíritu, tras sonreír, se desvaneció.
Su supuesto contacto con lo sobrenatural pone a Churchill en ilustre compañía.
Raciocinio y superstición
Arthur Conan Doyle, creador de las historias de Sherlock Holmes, hablaba con fantasmas a través de mediums, mientras que el célebre matemático británico Alan Turing creía en la...Leer Más; Click Aquí.-
