Y es que Kristina lleva la pasión por la moda en los genes: su madre, Glikeriya Pimenova, de 39 años, también ha trabajado como modelo. Precisamente es ella quien gestiona la carrera de su hija, inscribiéndola desde pequeña en una agencia y encargándose de lo que se ha convertido en su gran aliado para darse a conocer a nivel mundial: las redes sociales.
La pequeña cuenta con sus perfiles en Facebook e Instagram, aunque, como puede leerse en la descripción de ambas cuentas, “ella no postea en Internet”. Es su madre quien ha asumido la tarea de actualizar las redes sociales con fotografías y vídeos de Kristina, manteniendo al día a los seguidores de la niña que ya superan los 400.000 en Instagram y 2 millones en Facebook.
Con su larga cabellera rubia, sus rasgos angelicales y su mirada de ojos azules, Kristina se ha convertido en un auténtico fenómeno viral en Internet. Su excepcional belleza ha conseguido cautivar a su impresionante legión de fans y al público en general, que ya la ha bautizado como “la niña más guapa del mundo”.